ORGASMOS

TEATRO
Orgasmos es una obra de teatro que se está presentando en el Alcalá, con la actuación de Remigio Remedy y de Lorene Prieto.
Sorprende ver a este par de actores en una obra tan mínima, tan básica, tan ridícula, y tan extremadamente comercial.
Esta obra es el ejemplo de lo que es el teatro comercial chileno, más parecido a un sketch televisivo que a una obra que fue llevada a Broadway y que fue muy exitosa en teatros muy respetados del mundo. Eso es lo que me cuesta entender, porque lo que yo ví fue un chiste repetido después de otro, una clásica broma de la diferencia de sexos tras otra. Nada nuevo.
Después de que salió el libro “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus”, han salido una y otra vez chistes de este tipo. No me causan gracia a estas alturas cuando en todas partes se cae en lo mismo y ya no tiene la gracia que tenía hace 20 años o 10 años atrás cuando la mujer empezó a ponerse los pantalones y a enfrentar las relaciones de pareja desde una perspectiva distinta, más pareja, logrando cada vez más la igualdad que tanto se aspira a tener.
En pleno año 2006, y a punto de tener a la primera mujer presidenta de la República, no estamos como para seguir con las tallitas de que las mujeres nos gusta producirnos y nos demoramos en salir y que los hombres no entienden lo complicadas que somos las mujeres. Ellos siempre simples y nosotras siempre complejas. Personalmente creo que esa talla ya pasó de moda y cada vez la cosa se está dando más vuelta y las mujeres nos estamos simplificando y los hombres se están complicando. No es tema para una obra de teatro de hoy. No me dio risa, no me causó gracia y me sentí en plena década de los 80 presenciando la novedad del año por la impresión que me causó como se reía la gente por tallas que ya no tienen gracia y que no son ninguna novedad.
Debo admitir que me reí en una parte donde nadie se rió excepto una amiga con la que fui a ver la obra….cuando Remedy exclama “Qué penito” refiriéndose a lo triste del tamaño de su pene. En la escena suena muy chistoso y fue lo único que me hizo reír, y mucho. Pero fue la forma en que dijo esa frase, tan simple pero divertida.
La escenografía era tan básica, pero no era mínima, era exagerada, y parecía sacada de un sketch de colegio de los hijos de los actores, era ridícula. Como que quería ser didáctica pero como que fue demasiado descarado el ahorro de presupuesto en esa área. Muy mal.
Y por último me quiero referir al título de la obra. Ese título fue claramente para atraer gente y con un sentido comercial porque no tiene nada que ver con la obra, con los textos, sólo en una escena se refieren al orgasmo pero no es como para ponerle el título a la obra completa así. Eso es aprovecharse de un nombre que de por sí atrae y llama la atención. Cero desarrollo al tema del orgasmo en sí. Cero sentido.
Orgasmos es una obra de teatro que se está presentando en el Alcalá, con la actuación de Remigio Remedy y de Lorene Prieto.
Sorprende ver a este par de actores en una obra tan mínima, tan básica, tan ridícula, y tan extremadamente comercial.
Esta obra es el ejemplo de lo que es el teatro comercial chileno, más parecido a un sketch televisivo que a una obra que fue llevada a Broadway y que fue muy exitosa en teatros muy respetados del mundo. Eso es lo que me cuesta entender, porque lo que yo ví fue un chiste repetido después de otro, una clásica broma de la diferencia de sexos tras otra. Nada nuevo.
Después de que salió el libro “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus”, han salido una y otra vez chistes de este tipo. No me causan gracia a estas alturas cuando en todas partes se cae en lo mismo y ya no tiene la gracia que tenía hace 20 años o 10 años atrás cuando la mujer empezó a ponerse los pantalones y a enfrentar las relaciones de pareja desde una perspectiva distinta, más pareja, logrando cada vez más la igualdad que tanto se aspira a tener.
En pleno año 2006, y a punto de tener a la primera mujer presidenta de la República, no estamos como para seguir con las tallitas de que las mujeres nos gusta producirnos y nos demoramos en salir y que los hombres no entienden lo complicadas que somos las mujeres. Ellos siempre simples y nosotras siempre complejas. Personalmente creo que esa talla ya pasó de moda y cada vez la cosa se está dando más vuelta y las mujeres nos estamos simplificando y los hombres se están complicando. No es tema para una obra de teatro de hoy. No me dio risa, no me causó gracia y me sentí en plena década de los 80 presenciando la novedad del año por la impresión que me causó como se reía la gente por tallas que ya no tienen gracia y que no son ninguna novedad.
Debo admitir que me reí en una parte donde nadie se rió excepto una amiga con la que fui a ver la obra….cuando Remedy exclama “Qué penito” refiriéndose a lo triste del tamaño de su pene. En la escena suena muy chistoso y fue lo único que me hizo reír, y mucho. Pero fue la forma en que dijo esa frase, tan simple pero divertida.
La escenografía era tan básica, pero no era mínima, era exagerada, y parecía sacada de un sketch de colegio de los hijos de los actores, era ridícula. Como que quería ser didáctica pero como que fue demasiado descarado el ahorro de presupuesto en esa área. Muy mal.
Y por último me quiero referir al título de la obra. Ese título fue claramente para atraer gente y con un sentido comercial porque no tiene nada que ver con la obra, con los textos, sólo en una escena se refieren al orgasmo pero no es como para ponerle el título a la obra completa así. Eso es aprovecharse de un nombre que de por sí atrae y llama la atención. Cero desarrollo al tema del orgasmo en sí. Cero sentido.

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