martes, noviembre 21, 2006

THE MARCH OF THE PENGUINS

La Marcha de los Pinguinos es un documental que fue alabado por la crítica a comienzos de este año, y que incluso ganó un Oscar. Dirigido por el francés Luc Jacquet y con el apoyo evidente de National Geographic.
Yo no soy fanática de los documentales de animales, y de frentón no veo ni Discovery ni ningún canal de documentales sobre animales. Aparte que no me gustan mucho los animales per se. Pero ésta película tiene algo que hace que los animales cobren más vida de la que yo espero de ellos, más humanidad, incluso pareciera que tuvieran emociones.
Bajo la narración de Morgan Freeman, se cuenta la historia de este grupo enorme de Pinguinos que viven en la Antártica. La historia es de cómo los pinguinos recorren el camino hacia el nacimiento y protección de sus críos, y muestra como se van enfrentando al frío y cómo se van protegiendo de las inclemencias del tiempo, pero por sobre todo cómo protegen a sus críos recién nacidos, mientras uno de los padres va en busca de alimento.
Es un documental que trata de contar una historia de sobrevivencia, pero que sin la ayuda de la narración, no seríamos capaces de entender mucho el sentido de la historia, pero lo que si se podría hacer es apreciar las tomas maravillosas que realiza el director, que se nota que es un documentalista talentoso, y con ojo muy fino, para captar detalles y llevar cada plano a un nivel impresionante.
En el fondo este documental, para mí, son las imágenes, la propuesta audiovisual, la belleza de los pinguinos captados con unos lentes buenísimos y llevados a imagen de manera perfecta. Obviamente la dirección de fotografía tiene que ver con esto, lo que creo que es el mayor logro de este docuemental y lo que lo hace diferenciarse del resto de los documentales de la National Geopraphic, que lo ha llevado a ganarse tantos premios y la aprobación de la crítica.

sábado, noviembre 18, 2006

CABEZA DE OVNI

Cabeza de Ovni es una obra de teatro que actualmente está en cartelera, dirigida y escrita por la actriz y dramaturga Manuela Oyarzún y protagonizada por Paula Bravo, Juan Pablo Miranda, Bégica Castro y Alejandro Sieveking.
La historia es sobre una joven (Paula Bravo) que cuida a dos abuelos enfermos de Alzheimer, mientras los va dopando con sus remedios, para ella escaparse y drogarse con su ezquizofrénico novio (Juan Pablo Miranda).
Por un lado cuida a una viejita que está enferma (Bélgica Castro) pero que trata de aferrarse a sus recuerdos y a su pasado. Por otro lado cuida a un viejito (Alejandro Sieveking) que fue médico y que extraña a su mujer e hijo, pero que también está en un estado complicado, un tanto agresivo.
El personaje de Paula Bravo es una mujer que trata de mantenerse fría y controlada frente a lo que está viviendo. Ella tiene que encargarse de estos viejitos que viven de su pasado, mientras su corazón está sufriendo por un hombre que la maltrata pero que ella no tiene como escapar, porque finalmente es lo único que tiene. Ella trata de no encariñarse con estos viejitos porque está consciente que se van a ir, y la van a dejar sola, y a eso ella le tiene un miedo enorme.
A pesar de que estos viejos no son sus abuelos, la relación que se va estableciendo entre ellos se va acercando mucho a la relación que tiene un nieto con su abuelo con Alzhemier, una enfermedad que hace sufrir mucho a los seres queridos que rodean a los enfermos, ya que el olvido y ese estado entre pasivo-agresivo es muy fuerte para los que tienen que cuidar a estos enfermos.
La obra se vuelve un tanto confusa en ciertos momentos sobre todo por el mismo tema del Alzheimer, las drogas y la poca estabilidad. En el fondo la confusión que están viviendo los personajes, se lleva a escena y se traspasa al espectador.
Lo que encontré excelente fue la escenografía. Hace mucho tiempo que no veía una obra donde la puesta en escena fuese un aporte tan importante para la historia, y como los objetos van cobrando tanta importancia y ayudan mucho al montaje. La escenografía se mueve, cambia, es totalmente funcional y muy futurista. Tiene mucho que ver con como va dando vueltas todo en la cabeza de los personajes y ese se ve reflejado en el escenario.
Las actuaciones son excelentes también, sobre todo la de la gran actriz Bélgica Castro. Ella es excepcional. Alejandro Sieveking también se luce, Paula Bravo siempre me ha gustado mucho, y creo que es una de las mejores actrices jóvenes de teatro que he visto últimamente, y por último Juan Pablo Miranda lo hace excelente con un personaje muy complejo, con muchos tics y muy potente. Fue un gran desafío, y me sorprendió, porque después de haberlo visto actuar en cine, no sabía con qué me iba a encontrar en teatro, pero de verdad que me gustó mucho.
Los textos de Manuela Oyarzún están muy bien logrados. Hay frases preciosas, otras muy potentes y la historia es muy interesante, pero creo que se vuelve muy confusa en ciertos momentos. También siento que la obra podría haberse centrado aún más en la relación de esta joven con la viejita que cuida, ya que esa relación es extraordinaria. Pero los personajes masculinos siento que pueden haber sido obviados fácilmente para poder potenciar la relación "nieta-abuela".
En general me gustó mucho la obra pero creo que tenía mucho potencial como historia pero el eje se movió un poco, por lo que no me llenó completamente.

jueves, noviembre 16, 2006

PLAY

Play es una película chilena que se estrenó después de haber recorrido varios festivales en el mundo y habiendo ganado el premio de mejor dirección en el famoso Festival Tribeca de Nueva York, para su directora Alicia Scherson. Se puede apreciar esto fácilmente ya que la dirección está demasiado bien lograda. Es una película de director, ya que lo audiovisual es fundamental.
La historia es de una joven mapuche (Viviana Herrera) que vive en Santiago, cuidando a un viejito enfermo, que un día encuentra en un basurero un maletín. Lo que sigue es su búsqueda por encontrar al dueño, pero cuando lo encuentra se da cuenta que quiere más. Ella se da cuenta que sus vidas tienen algo en común, algo que los une y sus caminos se empiezan a juntar, mientras la vida del dueño del maletín, Tristán (Andrés Ulloa) se empieza a desmoronar.
La historia se va narrando no sólo desde un punto de vista, desde un personaje, sino que de dos, mostrando las vidas paralelas y los cruces que se van produciendo. Se toma la vida de la joven mapuche, Cristina, y también la de Tristán y esa forma de narración es muy interesante.
Un elemento que juega un rol importantísimo en esta película es la música, de ahí el título. Al ser una película sin mucho diálogo, la música es un comunicador de emociones, ya que no sólo se utiliza incidentalmente, sino que está presente visualmente, a través del walkman que va escuchando Cristina, y la música que otros personajes escuchan en varias escenas. Hay una escena en especial que es maravillosa donde se hace un juego con el volumen, conectando el ambiente con el mundo interior del personaje (Cristina).
La imagen es preciosa, ya que en todo momento el mundo del personaje se refleja en el plano y todo lo que está ocurriendo con él por dentro se refleja muy bien sin necesidad de diálogo.
Siento que es una película muy intimista, con mucho aporte más allá de los básico, es un cine que busca algo más, una mayor exploración al mundo audiovisual con un gran aporte como obra cinematográfica.
Play es una película que está muy unida a esta nueva corriente de cine chileno, muy de autor, muy poco pretencioso, pero en su simplicidad está el arte. Me refiero a esta corriente que comenzó alrededor del 2004 con películas como Paréntesis, Y las Vacas Vuelan, y En La Cama.
Son películas hechas con muy poco pero que son capaces de llegar a mucho.

lunes, noviembre 13, 2006

LA MUJER DE MI HERMANO

La Mujer de mi Hermano es una película estrenada a comienzos de este año, dirigida por Ricardo de Montreuil y basada en el libro homónimo de Jaime Bayly. Es una coproducción Peruana, Mexicana y Chilena.
La historia es muy simple, es un típico triángulo amoroso como de teleserie pero centrado en su totalidad en los tres personajes protagónicos.
Bárbara Mori es Zoe, una mujer casada con un hombre muy exitoso, llamado Ignacio e interpretado por Christián Meier. Ellos tienen una relación muy complicada. El es un hombre de negocios, exitoso, con mucha plata, vanidoso e individualista y ella es la típica mujer estupenda, pero que no hace nada mucho con su vida, pero que sufre por que el no la pesca. A raíz de esa indiferencia aparece el hermano de Ignacio, Gonzalo (Manolo Cardona) que es justo lo opuesto y que le da toda la atención que ella necesita hasta que terminan involucrándose sentimentalmente. El es un pintor mantenido por su hermano, pero a pesar de que vive de su plata, lo detesta y tienen una relación bastante nociva. En el fondo la historia se basa en ese triángulo amoroso, y más que una historia de amor, es una historia de la carencia de afectos y la falta de comunicación y cariño. Obviamente después aparecen temas secundarios que aportan drama a esta historia pero sería eso.
El gran problema es que al ser basada en una novela, se queda muy pegada en eso, en el formato literario y desaprovecha demasiado los recursos cinematográficos. Como que dan ganas de leer el libro, más que de ver la película porque siento que como cine no aporta mucho. Se aprovechan muy poco las locaciones, no se utilizan mucho los recursos de iluminación, de arte, de actuaciones, ni menos de aportes audiovisuales en planos, tomas, etc. Es decir, el gran problema que tiene esta película es en dirección, ya que de Montreuil no aporta mucho en el área audiovisual y creo que se farreó una buena oportunidad para hacer lucir una historia que podría haber llegado a ser mucho más interesante como obra audiovisual. Sólo se queda en la literatura. Y para eso me leo el libro.
En Chile se hizo muy conocida ya que no sólo se filmaron algunas escenas en Santiago, sino que porque Beto Cuevas hace un personaje muy chico de un cura, con un cambio de look impresionante. Pero le dieron mucho a eso y de verdad que el personaje es mínimo. Ahí se nota el tema de la coproducción con Chile.
La Mujer de mi Hermano es una película que es interesante a partir de su origen pero su adaptación no remece. No es mala, pero siento que está demasiado desaprovechada.